BENVINGUTS I BENVINGUDES

COM JO HO SENT

dijous, 17 de juliol del 2008

Un blau infinit



Fa més de dos anys que la mar m'acompanya. Amb un somrís senzill, entenedor i silent. Sempre l'he admirada, sempre l'he tinguda present per a la vista i per a l'ànim, fins i tot per a la creació poètica. Al seu davant, observant la seua magnitud, amb un blau integrat en l'atzur embolcallador de la volta del cel, m'he sentit ínfima, reduïda només a una busca de contemplació meravellada. Tanmateix, una vegada, l'atzar em va conduir vora mar, a tocar, on la gran massa blava es destria en glopades transparents. Ho recorde molt bé. L'aigua s'havia destenyit de color i es mostrava esblanqueïda. Era hivern i els vianants, absents. La gelor penetrava. Un dia fred i nuvolat de mena. Al meu cor, però, lluïa un sol esplendent. Hi vaig caminar i caminar i caminar i sentir i pensar. D'aleshores ençà sempre hi he tornat. En dies de cor assolellat i en dies amb el cor ple de pluja. Camine a la seua vora, amb peus descalços entre les ones que els humitegen. Camine. La mar m'acompanya. Em permet diluir-hi fàcilment els meus pensaments. Potser us riureu però tinc la impressió, gairebé tangible, que ella els rep, mai no els jutja ni els rebutja, els acull amb commiseració comprensiva mentre, amb una brisa refrescant, m'acarona dolçament clatell i esquena. M'acompanya passa a passa, amb el soroll somort i rítmic del seu vaivé. Fa temps que puc percebre la mateixa sensació, el mateix desig intens. Si el meu caminar vora mar fos etern i el camí de sorra que tinc al davant, infinit! Llavors, les meues cames es posen a l'aguait disposades a rebel·lar-se (la realitat sempre tan prosaica, tan devoradora de somnis). Però el desig persisteix. Com m'agradaria mantenir-me així per sempre més, caminant i caminant i pensant i caminant, eternament! I que camí i pensament fossen tot un.

dimarts, 15 de juliol del 2008

34. Cuento casi inmoral: La camisa del hombre feliz (pàg. 119)

Allá en tierras de árabes había una vez un príncipe que tenía un hijo que no era feliz. Sin estar enfermo precisamente, la alegría había huído de su espíritu, y sobre la cara del joven, la tristeza proyectaba sus pálidos reflejos.
¿Qué no hará un padre por su hijo? El príncipe sufría mucho al ver al suyo tan decaído y melancólico, y buscando el remedio, fué un día a consultar a un viejo derviche. Un derviche es como un monje musulmán. El derviche hace voto de pobreza y pasa la vida haciendo oración.
El príncipe le interrogó:
-¿Qué debo hacer para que la dicha vuelva a mi hijo?
Y el anciano, después de meditar un poco, le contestó que "la felicidad es una cosa difícil de encontrar en este mundo. Sin embargo -añadió-, yo conozco un medio infalible de proporcionar a vuestro hijo la felicidad".
-¿Cuál es?- preguntó el príncipe.
-Es -contestó el derviche- que vuestro hijo se ponga la camisa de un hombre feliz.
Contentísimo el príncipe, abrazó al anciano. Y en seguida fué a ver a su hijo para comunicarle el consejo del derviche y hacer que empezara a buscar su talismán.
Y el joven partió. Visitó todas las capitales de la tierra. Adquirió y se puso camisas de emperadores, camisas de reyes, camisas de príncipes, camisas de señores. Todo inútil. Con ellas no fué más dichoso, porque ninguna pertenecía a un hombre feliz.
Entonces trató de adquirir camisas de guerreros, camisas de artistas, camisas de comerciantes. No adelantó nada. Tampoco eran felices los poseedores de estas camisas.
Y siguió buscando, buscando, sin encontrar la dicha. Desesperado de haber probado tantas camisas sin haber dado con la que buscaba, volvía muy triste, un hermoso día, al palacio de su padre, cuando divisó en el campo a un robusto labrador que cantaba alegremente mientras guiaba el arado.


"He ahí -se dijo el joven- un hombre dichoso." Y dirigiéndose a él, le preguntó:
-¿Eres feliz?
-¿Quién, yo? ¡Ya lo creo!
-¿No deseas nada, además de lo que tienes?
-Nada absolutamente.
-¿Tú no cambiarías tu suerte por la de un rey?
-Jamás.
-Perfectamente. Tú eres el hombre que yo buscaba. Véndeme tu camisa.
-¿Mi camisa? -contestó el hombre estupefacto-. ¡Si yo no llevo camisa!

***

Como me contaron este cuento cuando yo era niño, así os lo cuento a vosotros. ¿Qué os parece? Yo lo he calificado de "casi inmoral,", y os voy a decir por qué.
Un cuento o una lección es inmoral cuando nos enseña algo malo o cuando nos proporciona ideas falsas. Y este cuento me parece que nos engaña un poco.
¿Qué nos quiere decir con él? ¿Que la riqueza estorba para ser feliz? ¿Que sólo en la pobreza podremos encontrar la dicha? Pues éstas son ideas falsas que representan un engaño.
Cierto. La riqueza sola no proporciona la felicidad. Hace falta, además, la salud. Hace falta la alegría y la satisfacción interior que proporcionan el trabajo y la tranquilidad de conciencia del hombre honrado. Hace falta la estimación de los demás. Pero la riqueza es siempre un elemento de bienestar y un medio de hacer el bien.
En cambio la pobreza es un mal. El que es completament pobre no puede ser feliz, porque carece de medios para satisfacer sus necesidades. Y estas necesidades no satisfechas le obligan a sufrir penalidades y, a veces, bajezas y humillaciones.
El que es completamente pobre debe tener como la primera preocupación de su vida la de dejar de serlo, por medio del trabajo y del ahorro.
Porque hay muchas clases de pobres. El que tiene su casita y su taller, o un campo, y vive de su trabajo y dispone siempre de algún dinero, puede ser todo lo feliz que en este mundo puede serlo el hombre. Pero los otros, los que no tienen el jornal seguro y el día que no trabajan no comen, ésos no pueden ser felices.


(Aquest és el darrer post de la sèrie Ideas y ejemplos)

dissabte, 12 de juliol del 2008

33. Los colores (pàg. 116)


Sobre una mesa a la cual llegue un rayo de luz del sol, pongamos un papel.
Delante de ese papel levantemos una botella redonda llena de agua, de modo que la luz que atraviese la botella llegue hasta el papel. Sobre éste veremos formarse un semicírculo parecido por sus colores al arco iris.
Este fenómeno se llama descomposición o dispersión de la luz. Hay otra manera de descomponerla.
Ya sabemos que una regla, un listón o una barrita de clarión tienen figura de prisma. Pues si cogemos un prisma transparente, de cristal, por ejemplo, que tenga las caras no paralelas y lo ponemos de modo que sea atravesado por los rayos solares y recogemos en un papel estos rayos luminosos, advertiremos la formación de una banda de siete colores colocados uno al lado de otro, en este orden: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violado.
Tienen color rojo la sangre, la fresa, los tomates y pimientos maduros, la púrpura y las dos bandas o fajas de la bandera española que acompañan a la del centro.
Son de color anaranjado la naranja i el níspero.
Tienen color amarillo el limón, el azufre, el oro y la faja del centro de la bandera española.
Verdes son las hojas de las plantas, la hierba y la esmeralda.
Azul es el cielo; también lo es el zafiro.
Son de color índigo el acero pavonado y las plumas de la golondrina.
Tienen color violado la violeta y la berenjena.
La reunión de todos estos colores da la luz blanca. Los cuerpos no tienen color más que por la luz. En la obscuridad, ningún cuerpo tiene color.
Una tela nos parece azul porque refleja este color y absorbe los demás. Cuando un cuerpo absorbe toda la luz, el cuerpo es negro. Si la refleja toda, el cuerpo es blanco.
Mezclando el color amarillo con el azul, se puede observar el color verde. Si mezclamos el rojo y el verde, dan un color muy claro.
La descomposición de la luz en los siete colores del iris se llama espectro solar.
El arco iris que vemos en el cielo en días de lluvia no es más que la descomposición de la luz blanca del sol al atravesar las gotas de agua. Cada gota es como un prisma transparente.


(Ja veieu, aquest capítol no era una faula amb lliçó moral sinó un altre tipus de lliçó. Però hom no desperdiciava l'ocasió, com podeu observar, de fer servir com a referent per als petits lectors la bandera espanyola.
La foto de l'arc de St. Martí, naturalment, no forma part del llibre.)

dimarts, 8 de juliol del 2008

19. Esopo y el viajero (pàg. 71)

Esopo, el célebre fabulista griego, era muy pobre, y con frecuencia tenía que ir a pie de una ciudad a otra.
En una de estas excursiones encontró en el camino a un viajero que le detuvo para preguntar-le:
-¿Puede usted decirme cuánto tardaré en llegar a aquel pueblo que se ve allá sobre la colina?
-Siga su camino -contestó Esopo-, que en llegando lo sabrá usted.
-Ya lo sé -dijo el viajero-; pero lo que deseo saber es cuándo llegaré.


-Siga usted su camino -contestó de nuevo Esopo, que pareció ofenderse un poco.
El viajero continuó su marcha pensando para sí: "Este hombre parece tonto y no me dirá lo que necesito saber."
Pero llevaba ya algunos minutos de andar, cuando oyó la voz de Esopo que le llamaba. Paróse el viajero y preguntó a Esopo:
-¿Qué quiere usted?
-Dentro de hora y media llegará usted al pueblo -respondió Esopo.
-¿Y por qué no me lo dijo usted antes, cuando se lo pregunté?
-Porque necesitaba ver la velocidad con que usted anda.
Tenia razón Esopo. El tiempo que tardamos en llegar al término de una excursión o en dar fin a una obra cualquiera, depende de la prisa que nos damos. Hay niños que no viven muy lejos de la escuela y siempre llegan tarde a clase.

dissabte, 5 de juliol del 2008

17. Cuento (pàg. 67)


Cuento

Al colegio de la villa
llevó su hijo un labrador,
diciendo: -Vengo con éste,
tocante a la educación.
-¿Sabe leer? -Ni una letra.
-¿Escribir su nombre? -No.
-Entonces, amigo mío,
como el trabajo es atroz,
me dará usted doce duros
por todo. -¡Ca!, no los doy.
En igual precio me venden
un burro. -Pues lo mejor
es que compre usted el burro,
y con éste tendrá dos.

MANUEL DE PALACIO


(Si cliqueu damunt les imatges podreu veure-les ampliades i llegir l'Índex)

Clar, que si el "burro" és com el que apareix en aquest blog... mireu, mireu quina preciositat d'ase. M'encanta.

dilluns, 30 de juny del 2008

El que mai no et vaig dir


Tenia els ulls d'una tal transparència verdosa que semblaven gairebé de vidre rutilant. La seua mirada convidava a entrar-hi, a immergir-te en aquella mar tan clara. Era un home silenciós i conformat. El seu discurs estava bastit d'afectes. Feia servir les paraules justes, amb mesura, no li calia emprar-les a doll. No li calia. Aquell esguard tan net ja et parlava.
Supose que, com d'altres xiquets del seu temps d'infantesa, al poble, degué assistir a una d'aquelles escoles unitàries on un mestre atenia, dins la mateixa classe, xicalla d'edat diversa i diferent disposició cap a l'aprenentatge. No ho sé de cert. No en parlàrem mai. Quan encara m'ho podia haver explicat no vaig pensar a preguntar-li -quantes vegades me'n penediré de no haver conversat més amb ell!- i ara ja fa molts anys que ens va deixar, força aviat. Massa sovint perdem de vista que no som eterns. I el pare, amb qui no hem pensat de compartir més estones i més paraules -el teníem tan a prop!- un dia ja no hi és. I llavors només tenim el record. I llavors l'enyorem. M'han quedat, d'aquella seua infantesa en què encara anava a escola, dos llibres que guarde en la meua prestatgeria particular. Un porta per títol Aritmética tercer grado -imprés, per cert, a Barcelona (Imprenta Galve. Carmen, 16). L'altre, Ideas y ejemplos. El primer era un llibre de treball, supose. El segon, de lectura.
Avui, des de la meua perspectiva actual, em sobta enormement el tipus de llibre que l'escola utilitzava perquè els xiquets llegiren. Té un format més aviat petit (18 x 11.5 cm) i consta de 315 pàgines. Per la data que hi figura anotada, calcule que el meu pare, quan el llegia, devia tenir devers set o vuit anys. Tots coneixeu els llibres que actualment un nen de set o vuit anys sol llegir. Res que s'assemble a aquell Ideas y ejemplos. És un llibre estructurat en setanta capítols (si és que els puc designar amb aquest nom, perquè, quant a contingut, són d'allò més dispars). La intenció de l'autor era, sens dubte, alliçonar els petits lectors. Hi ha moltes historietes i faules amb una moralitat final. La majoria. Tanmateix, hi ha també, sorpreneu-vos, entrades que parlen, per exemple, de com es fa el pa, de la Venus de Milo, de què és un penell, del quadre de Velázquez "Las Lanzas", de Jenner i la vacuna... La portada, una nena que llig, amb la imatge del petit poble al fons, us la mostre escanejada. Com podeu observar, malgrat la tapa dura, aquesta està realment feta malbé. Sembla que el van utilitzar bastant, doncs, a l'escola.
Endemés, però,... us revelaré un secret. De nena, jo mateixa -ara ho puc comprendre- des de l'admiració que sentia pel meu pare, considerava aquest llibre com un petit tresor. Pel fet de ser d'ell, evidentment. I, tot i que vaig desestimar nombrosos capítols que no m'interessaven gens, en vaig llegir molts altres. Alguns, com "Esopo y el viajero", manta vegades -em va semblar lúcid el raonament d'Isop. Potser això explica el seu estat, el del llibre vull dir, tant el vaig manipular. Actualment, que també el conserve com un petit tresor, un exemplar únic per a mi, em pregunte si alguns d'aquells consells que l'autor hi va vessar em van influir, si més no, en una determinada etapa de la meua vida. Alguns... sé de cert que no. Afortunadament.
A tall de curiositat, en propers posts us en transcriuré algun capítol.

No t'ho vaig dir mai quan et tenia al costat, però t'ho dic ara. T'estime.

dimecres, 25 de juny del 2008

Praeludium

(Maqueta per a una escultura de Pau Casals, per Climent Pitzalis Benet)



Desconec els mecanismes que ho provoquen. En veritat, la música és un element força colpidor per a mi. No és que estiga tostemps amb les oïdes conquerides, ans dedique moltes estones al silenci. El silenci em commou. Però la música, també. Vaig llegir una vegada uns mots de Neus Aguado que encara conserve en la memòria: "...la música, el més gran lenitiu contra l'adversitat i contra la incertesa". De tant en tant, sona alguna peça musical mentre treballe davant l'ordinador. De tant en tant, vaig també a concert. De tant en tant, s'enlaira el silenci, com una melodia que m'acull al seu si.
Un piano, un clarinet, una eclosió de violins, un saxofó, un orgue (Oh, Bach!), una flauta, una veu..., qualsevol instrument pot fascinar quan la interpretació és fascinant. Ara bé, quan sona un cello, quan el seu so, igual que un lament poderós, fa irrupció en l'aire... com us diria?, és hàbil per estremir-me des dels racons més recòndits del meu interior. Un violoncel profereix un monòleg profund, contingut, corprenent... capaç, fins i tot, d'enamorar un personatge com la Mort, en l'obra de J. Saramago.



Desconec els mecanismes que ho provoquen però en conec l'emoció.
Us invite a compartir-la tot escoltant aquest Praeludium de Bach interpretat per Pau Casals.



Al bell mig del silenci irromp el Praeludium.



divendres, 20 de juny del 2008

La que fa tres...


Viu la tarda la seua successió constant de punts de lassitud per conformar la línia infinita que d'ací una estona es dirà nit i demà, dia. Els núvols, escadussers, semblen estàtics avui, rerefons de la vesprada de divendres. I aquests punts pausats de la monotonia esdevenen llac interior de contemplació i benestar.
Tot just he acabat de llegir L'home manuscrit, que vaig començar ja fa un cert temps i ara, d'uns dies ençà, gairebé al final del llibre, he comprés que no volia donar-lo per finit ("mai donis per finit el temps de seduir-me" -aquest vers sempre m'habita). Encara no. Vull que planegen, per sobre de la lectura, els punts monòtons, adjacents, successius, la línia incessant de la meua percepció del temps, avui encalmada, mentre deambule per les seues pàgines, per les seues paraules, mentre endevine i destrie autors i personatges, mentre escolte, amatent i en silenci, mots de quadern i de panys de paret, mentre jugue amb l'alternança de narradors, mentre em reoriente, mentre redescobresc.
No sóc una lectora obseqüent, no devore llibres. En tinc molts ajornats. N'hi ha molts que m'esperen. Tanmateix, ara he decidit recrear-me, delectar-me en la calma, en el tast. No penseu que ho faig sovint, això de la relectura, de la segona vegada, quan es tracta de narrativa. Només un parell de novel·les m'han incitat a repetir. O tres. Un parell de novel·les que vaig llegir en bona hora. L'altra, la que fa tres... si sabésseu com em va seduir... Totalment. M'hauria agradat tant una relectura... Però el llibre no era meu. Me l'havien prestat, l'estiu era imminent, s'intuïa la diàspora i no vaig voler retenir-lo per més temps. Ara ho confesse, m'hauria abellit que me'l regalaren, o segrestar-lo, aquest llibre. No ho vaig fer, però. A canvi, com a penyora de seducció, vaig deixar, dolçament ocult, un pètal entre les seues pàgines, en aquell fragment, just en aquell fragment que em va commoure, en aquella escena amorosa que em captivà per la seua tendresa. Com si pogués així perfumar el jaç d'amor dels dos personatges, les seues paraules, les de la veu i les de la calidesa del tacte.

Vaig deixar-hi un pètal de rosa que, potser encara, a hores d'ara, només els personatges han notat.

diumenge, 15 de juny del 2008

es mirall (o veure sense ser vist)


Fotografia: Joan Fuxà


Quin poder de seducció emana dels miralls? Em sedueixen tots. Grandiosos i minúsculs , emmarcats amb filigranes granadines o nuets de marc, lluentíssims o amb esvorancs a les vores ratades, luxosos, lluminosos i abundants, com els de la sala de Versalles, o tímids i rònecs, reals o virtuals o imaginaris o llegits o pensats. Que potser hi subjau la idea de poder traspassar-los i així introduir-me en un altre món que m'abellesca més que aquest? Deixe la pregunta penjada en l'aire.
Potser no té res a veure. O sí. En principi no. O sí. Hi ha una xarxa de correspondències, no sé si personals. Rememore ara el moment en què vaig veure la pel·lícula Molt soroll per res. En català, déu meu!, quina delícia de diàlegs i de parlaments. Una pel·lícula basada en una obra de Shakespeare (Much ado about nothing). Em va captivar el ball de màscares. Les màscares, que ens permeten amagar qui som. O és a l'inrevés, ens permeten mostrar-nos tal com som de veritat? Un bon tema de reflexió, però no és d'això del que volia parlar jo avui. Em va resultar curiosa l'escena en què la serventa, fent-se passar per Hero, fa creure al jove enamorat -en un engany ordit pels "malvats"- que la seua estimada té "afers libidinosos" amb un altre home.
La correspondència de què us parlava va cercar en la meua ment la lectura -que ara jeia, arraconada- d'un passatge molt semblant en el nostrat Tirant lo Blanc. La Viuda Reposada visita un pintor al qual sol·licita la fabricació d'una careta pintada que s'assemble a l'hortolà Lauseta.
"-Tu, qui ets lo millor qui sia en l'art de la pintura, ¿pories-me fer a ma voluntat una cara encarnada, qui fos sobre cuiro prim negre posada, qui fos tal com lo Lauseta, hortolà del nostre hort, ab pèls a la cara, uns blancs e altres negres?"
I prepara, la tal Viuda, una trobada entre Plaerdemavida, disfressada de moro hortolà, i la princesa Carmesina. Com un joc. Un joc que la "malvada" Viuda presenta a Tirant com una traició. Així va la cosa:
"La Viuda se partí prestament de Tirant, e tenia a les espatles de l'hort una casa ja concertada d'una dona molt anciana /.../ En la cambra havia una petita finestra que mirava dins l'hort, e tot quant se feia se podia bé veure. Emperò la finestra era molt alta que, sinó ab escala, no s'hi podia mirar. La Viuda hagué dos espills grans: l'u posà alt en la finestra, l'altre posà baix en dret de Tirant i en dret de l'altre, e tot ço que es mostrava en lo de dalt, tot resplandia en lo de baix, puix l'una lluna de l'espill estava en dret de l'altra."
La Viuda convenç la Princesa que baixe a l'hort on Plaerdemavida, disfressada de negre hortolà, li farà "jocs" per divertir-la:
"La Princesa ab la Viuda e ab les dos donzelles davallaren a l'hort, e Tirant estava contínuament mirant en l'espill /.../ e la Viuda ajuda a vestir a Plaerdemavida ab la cara que li havien feta pròpiament com la del negre hortolà; e ab les sues robes que vestia, entrà per la porta de l'hort. Com Tirant lo véu entrar, verdaderament pensà que fos aquell lo moro hortolà, e portava al coll una aixada e començà a cavar. A poc instant ell s'acostà envers la Princesa e assigué's al seu costat, e pres-li les mans e besa-les-hi. Aprés li posà les mans als pits e tocà-li les mamelles, e feia-li requests d'amor; e la Princesa feia grans rialles, que tota la son li feu passar. Aprés ell s'acostà tant e posà-li les mans dejús les faldes, ab alegria que totes estaven de les coses plasents que Plaerdemavida deia. La Viuda girava la cara envers Tirant e torcia's les mans, escupia en terra, mostrant tenir gran fastig e dolor del que la Princesa feia."
Tirant, per veure sense ser vist, ho observa tot, malcorat, mitjançant una conjunció de miralls. Els espills a l'interior de la casa reflecteixen l'exterior, l'hort.
Després, efectuada ja la correspondència, entre escena de pel·lícula i passatge de novel·la, va tornar a reposar en algun lloc de la meua ment, no em pregunteu on.

Avui, uns quants anys després d'haver vist Molt soroll per res, molts anys després d'haver llegit el Tirant, llegesc també blogs. N'hi ha alguns que he trobat i que visite amb assiduïtat. M'agraden. N'hi ha d'altres on faig cap de tant en tant. I encara n'hi ha que tot just acabe de descobrir. En un d'aquests blogs em va sobtar la fotografia que veieu a la imatge. I ja hi som, una altra correspondència va anar a cercar l'anterior i me la va fer reviure. Un espill a l'interior reflecteix l'exterior. Preciosa foto, no us sembla? Molt suggerent.
Gràcies, Joan Fuxà, per deixar-me mostrar-la en aquest post.

dimarts, 10 de juny del 2008

Arran del silenci

SALA D'ESPERA

L'amor que no esperaves sempre és més pur.
És un regal de compassió on el temps
més esquerp i incert, més absolut,
sembla aturar-se arran del teu silenci.
Saber que hi ets em fa ser
i créixer indiferent al seu poder,
obstinat davant la dalla que trenca els fils
tan prims de les nostres veles negres.

FRANCESC PARCERISAS

diumenge, 8 de juny del 2008

El quadern gris (juny- juliol)


Durant aquest mes de juny, tindrem l'oportunitat de llegir, des del blog del "Quadern Gris", els escrits de Josep Pla corresponents als dies 3, 5, 6, 7, 13, 15, 19, 20, 23, 25, 26 i 30.
El mes de juliol hi haurà entrades els dies 2, 3, 6, 8, 9, 15 17, 18, 21, 25, 26 i 29.
Bona lectura!

dijous, 5 de juny del 2008

Josep Vicent Marqués (in memoriam)

Ahir ens va deixar Josep Vicent Marqués. Reproduesc a continuació un dels seus contes a tall d'homenatge.

212 i 213
Això diu que era un home molt pobre, molt pobre, molt pobre, molt pobre, i com que li agradaven les històries i les rondalles i no tenia diners per a comprar llibres i vivia a la ciutat -on ningú no sap contes-, se les va escriure ell. Quan la bona gent, compadida, li va regalar un devocionari perenne, un televisor vell i un trencaclosques nou, era ja massa tard i continuava escrivint-se contes i més contes. Com aquell que fa:
Dues notes a peu de pàgina s'havien enamorat. Com que vivien en pàgines encarades -la 212 i la 213-, eren felices a la llibreria, sense cap altre contratemps que alguna mà fullejadora d'un possible comprador. Però un estudiant s'endugué el llibre i començaren a passar estones separades. Un dia l'estudiant en subratllà una i l'altra es va enfadar: "no m'agrada que et pintes", digué, i tingueren una baralla. Portaven ja una setmana sense parlar-se quan l'estudiant deixà obert el llibre entre ambdues pàgines per anar a comprar tabac i fou atropellat per un cotxe. El pare del xicot volgué conservar per sempre la seua cambra tal com ell l'havia deixada: la cadira una mica separada de la taula, el cendrer ple de burilles, el llibre obert entre les pàgines 212 i 213...


Un exemple preciós de com una narració curtíssima (i redona) ens pot fer reflexionar sobre qüestions transcendentals: la importància del fet creatiu (en aquest cas, literari) en la nostra vida, per què ens enutgem, si valorem suficientment allò que bé val la pena, com és de fràgil l'existència humana i, en conseqüència, com vivim el minut a minut... , no sé si me'n deixe alguna...
Gràcies, Josep Vicent. Amb els teus escrits, romandràs sempre entre nosaltres.

divendres, 30 de maig del 2008

Els blaus també m'agraden

Vincent Van Gogh (1889)



LLIRIS

El riu és la quimera de l’absència
que canta entre l’arbreda somnolent.
Ja en el passat
s’hi amaga la fluència.
¿Quin abandó m’empeny, quina imminència
em fa reviure el fosc i l’esplendent?
El dia s’ha esbravat
vora un xiprer ardent.
La tarda no perdura.
I ara duc flors en tèrbola impostura:
l'anyil miniatura
d’uns lliris en la ment.


LLUÍS CALVO

diumenge, 25 de maig del 2008

Lliris blancs (dedicat a Cinzia, que utilitza aquest pseudònim)



Dissabte. Al mercat, en una parada on venien una gran varietat de plantes, em va cridar l'atenció un test carregat de fulles esclatants de verdor, abrivades, d'una impetuositat tan agosarada que gairebé no hi cabien i, al bell mig, com un tresor immaculat de bellesa, una flor de lliri blanc amb l'espàdix groc, que tot just apuntava cercant la claror d'aquell matí assolellat. Hi ha coses que donem per oblidades perquè potser fa temps que no se'ns fan presents. Però hi són, al buc de la memòria. Se'm va omplir la ment del mes de maig i de monges que ens portaven a la capella i dels càntics que entonàvem les xiquetes "con flores a María, que madre nuestra és". Ara sóc una descreguda, ja ho sabeu, però llavors, amb un candor infantil entendridor, cantava, i m'agradava la capella de maig, a vessar de lliris blancs embrollats d'aquelles floretes ínfimes, blanques també ("mosqueta" en deien les monges), que més aviat semblaven una labor de randa realitzada artesanalment, amb boixets, per dones antigues. Cantava "con flores a María" en un ambient que era una barreja agradosa entre despertar dels sentits, amb el perfum floral incitant l'olfacte, i recolliment interior. Cantava embadalida, i entremig dels dubtes, que més aviat eren certeses convertides en dubtes deliberadament, pensava... i si potser un dia la Marededéu en escoltar els meus càntics em somriu? Mai no ho va fer, però. Llàstima, hauria pogut viure -no llegir, viure!- un episodi fascinant de realisme màgic. Després de tot, sempre m'ha atret la literatura.

I també hi ha l'Ausiàs. Ausiàs March, tot i la distància temporal que ens separa, té per a mi una força seductora obstinada, immutable. La seua és una poesia poderosa. D'entre els senyals que va fer servir, el que més m'agrada és "llir entre cards".

Tot plegat, vaig comprar-la, la planta de lliris. És la que veieu a la fotografia. Ara la tinc a la terrassa. Està preciosa, i a punt de badar amb noves flors.

diumenge, 18 de maig del 2008

De l'art de la probabilitat i la coincidència

Una setmana especial. Gairebé la comence mirant una pel·lícula. Hom m'ha dit que infon optimisme i la vull veure. Vaig recollint tristeses i desànims, preocupacions i recances i, a poc a poc, sense fer soroll, els diposite en una cambra a mitja claror. Odette Toulemonde (una comèdia sobre la felicitat). Una actriu encantadora en el seu paper, Catherine Frot. En acabar el film, me n'adone que preocupacions i recances, tristeses i desànims s'han adormit.





L'endemà, aprofitant el silenci que encara regna dins de mi, decidesc anar a concert. Passe de puntetes per davant de la cambra en penombra per no despertar-los. Desànims i recances, preocupacions i tristeses encara dormen. Actuen tres músics procedents de Gran Bretanya. Entre el programa que interpreten em deixe atrapar per Shostakovich, Trio núm. 2 en mi menor op. 67. M'encomana la força.





Només tres dies més tard, una veu coneguda em convida a veure una altra pel·lícula. No pregunte ni el títol per por de fer soroll amb les paraules i que la remor s'endinse en la cambra contígua on recances i tristeses, preocupacions i desànims comencen a neguitejar-se. La pel·lícula resulta ser La tourneuse de pages (La última nota ho han traduït en castellà). Hi trobe la primera coincidència. Catherine Frot. Una Catherine Frot, meravellosa en el seu paper, molt diferent de la interpretació en el film de l'altre dia. No és improbable topar amb la mateixa actriu en dues pel·lícules seguides. Quina coincidència! -pense. Simplement. I em deixe capturar per les imatges. La pel·lícula conta la història d'una venjança subtil alhora que implacable però jo encara no ho sé. Em deixe seduir pels gestos, les mirades i els silencis. I per aquell blau sublim de les parets de l'estudi de la pianista (Catherine Frot). Entrar en aquell blau és d'un plaer indescriptible. I em deixe atrapar per la música. De moment no ho percep. La força de la música acompanya les imatges i em transporta. Però, sobtadament, me n'adone. És el Trio núm. 2 en mi menor op. 67 de Shostakovich.






M'agradaria pensar que no ha estat cosa de probabilitats i coincidències. M'agradaria pensar que un àngel protector -o un dimoni meravellós i entremaliat, mai no se sap- m'ha acompanyat durant tota la setmana, en silenci. Encara tinc els ulls plens de blau i, si els tanque, ressona Shostakovich.
Però sóc massa descreguda.

dimecres, 14 de maig del 2008

El jardí llunyà (pèrdua del petit país)

Per sempre més adéu a la terra estimada.
La nostra joventut i els grans amics, perduts.
Tot el que era bell ara és desfet, dispers o lluny.
Sense joia ni llar, vençut i no en pau em sent.
¿On les cases de València? ¿On les veus dels seus coloms?
Tot s’ha perdut. S’ha perdut el Pont i la Russafa.
S’ha perdut Mislata i Massanassa. Tot s’ha perdut.
¿On són aquells prats amb rius i arbredes verdes?
¿On són els indrets flairosos on solíem retirar-nos?
¿On el zèfir sempre fresc? ¿On els crepuscles amables?
Ai, València! Què s’ha fet d’aquells matins on el sol
jugava amb la mar tot corrent per l’Albufera!

IBN AL-ABBAR (1199-1260)

divendres, 9 de maig del 2008

El jardí llunyà (desig)

Deixeu-vos de retraure’m les passions
i doneu-me per plorar les vostres llàgrimes.
¿Per què censureu aquells com jo,
folls d’amor? Si sentíreu el que sent,
faríeu per traure’m aquest desig, jo no puc.
Vosaltres sabeu del goig del son, els meus ulls no.
Aquests temps tan amargs em priven del descans.
¿Quin gust té el son, que jo ja l’he oblidat?
Digueu-m’ho, amics, de veritat: ¿Quin gust té el son?

IBN SAHL (1212?-1251)

dimarts, 6 de maig del 2008

El jardí llunyà (verger)

Dolç és el riu, com dolça és la saliva
olorosa dels llavis de l’amant. El zèfir
arrossega mandrós la cua humida.
Ràfegues de perfum
travessen el jardí
tot cobert de rosada.
Jo me l’enamore, aquest verger
on la camamil·la és el somrís,
la murta els rínxols i la viola una piga.

IBN KHAFAJA (1058-1138)

dissabte, 3 de maig del 2008

El jardí llunyà (reflexió)

Tot i que em creia fort i ferm com una roca,
la bellesa em sacseja com una dèbil branca.
Era dur de coratge i de sensibilitat tendre.
No m’he mantingut mai en una sola postura
ni he anat mai pel mateix camí.
No m’agrada la rigidesa en l’home
que el transforma en una estàtua;
ni qui no ha passat despert cap nit
pels insomnis de l’amor, ni aquell
a qui el desig no li ha doblat mai el cos.
Jo, que només parle d’amor,
he estat cruelment colpejat a pedrades.
Jo, que rebutge les vileses
i estime sols el que és bo i bell alhora.
Ara penedit, ara abrandat,
plore pels meus pecats i gemegue per ls ruïnes.
En sentir por, suplique, em queixe, em dolc;
quan ve la calma, però, m’oblide de les culpes.
Sóc talment la tendra branca del salze
que el vent du de banda a banda.

IBN KHAFAJA (1058-1138)

divendres, 2 de maig del 2008

El quadern gris (maig)


Durant aquest mes de maig, tindrem l'oportunitat de llegir, des del blog del "Quadern Gris", els escrits de Josep Pla corresponents als dies 2, 5, 6, 7, 11, 15, 17, 19, 23, 24 i 29.
Bona lectura!